Gala Gabriela Diseñadora de Joyas

Por Cielo Galarcio Tarra
HISTORIAS

Gala Gabriela, Joyas que emigran de Caracas a Santiago

Gabriela Salazar es publicista, nacida en Caracas, Venezuela. Emigró a Chile en 2015, motivada por la estabilidad social y económica del país. En su maleta, su ropa, la Antología de crónica latinoamericana de Darío Jaramillo, Maneras de Irse, de Ricardo Ramírez, varios poemarios, materiales y herramientas para la elaboración de collares, anillos, aretes y accesorios de bisutería. Hace 18 años que se gana la vida trabajando en ello. Dice que es una pasión que tiene desde que era una niña.

Sentada en la sala de su apartamento en Santiago, con su cabello negro suelto, aretes de cuero con forma de corazón hechos por ella misma, gafas con marco rojo y una flor de loto que acompaña a los demás tatuajes que tiene grabados en su cuerpo, está Gabriela. Relata que 2018 emprendió en Chile con su marca Gala Gabriela , que consiste en hacer accesorios de bisutería con colores y diseños llamativos inspirados en Gala, la esposa del pintor Salvador Dalí y la pintora mexicana Frida Khalo.

Al emprendimiento se sumaron los talleres presenciales que dictaba a lo largo de Chile, donde enseñaba varias técnicas relacionadas con sus diseños. Mientras cose a mano un juego de aretes redondos de su colección Fusion-Art, la acompañan Frida, una Yorkshire Terrier y su gata Soda. Un año antes, Gabriela había traído a su madre de visita a Chile. Alrededor de dos años vivieron juntas y se sintió feliz en ese tiempo con su compañía. Luego su madre volvió a Venezuela. Tiempo después, llegó el estallido social en Chile, momento en que cambiaron muchas cosas para ella. Con la situación que enfrentaba en ese momento, Gabriela recordaba la crisis social, económica y política que atraviesa Venezuela:

“Justo en ese momento de estallido, como emprendedora, más que pensar en el emprendimiento, pensé en el tema de revivir la situación de mi país. En ese momento, no sentí tan grave la situación, respecto a mi emprendimiento porque buscaba las maneras de seguir organizando los talleres, de hecho en pleno estallido llegué a Temuco , Temuco todo cerrado, todas las cosas grafitiado rotas, pero dí mi taller”.

Ese fue su último taller presencial. Luego llegó la Covid-19 que impactó negativamente en un 60% de sus ingresos, lo que la llevó a mudarse a un apartamento más pequeño para resolver, entre otras cosas, el tema de sus gastos. Por otro lado, su emprendimiento se vio casi frenado. “El problema vino después cuando empezó la pandemia porque eso sí fue trancarlo todo, porque mi mayor ingreso, más que las joyas eran los cursos y los insumos que yo vendía durante el curso. Entonces te podrás imaginar, ahí sí que se detuvo absolutamente todo y yo dije ¿qué voy a hacer? Y es replantearse todo”.

Dado que no podía salir a la calle, por la cuarentena, a Gabriela se le ocurrió dictar los talleres, esta vez de manera online, creando contenidos a partir de sus conocimientos en marketing por su profesión de publicista. Fue así como dictó cursos de marketing, valoración de joyas, colorimetría, entre otros, dependiendo de las solicitudes de sus alumnas. Dice que eso la mantenía ocupada y saludable mentalmente al estar dentro de casa. También trabajó en conjunto con Adriana Sanabria, su proveedora de insumos, juntas se apoyaron en cuarentena; Adriana, promocionando los cursos online de Gabriela y ella, los insumos de Adri Sanabria, como se llama la tienda de su amiga. Aunque en medio de la pandemia, Gabriela se angustió hasta pensar que su emprendimiento acabaría: “Realmente fue allí donde yo más me angustié en cuanto a mi emprendimiento, ahí yo dije: Gala se acabó, porque las joyas no son una necesidad, ahí fue donde yo me asusté realmente”.

Sin embargo, su emprendimiento no se acabó. Con ingenio y perseverancia Gala Gabriela siguió a flote gracias a los cursos que dictaba por Internet, que en abril, mayo y junio tuvieron buen auge. Con los meses siguientes la asistencia fue bajando, dado que según piensa Gabriela, muchas personas buscaban hacer otro tipo de actividades que no fueran online.

Otro de los proyectos con los que se reinventó Gala Gabriela para seguir en el mercado, fue con la implementación de un sistema transaccional de venta en línea para su página web, hecho por un amigo informático. Así podía vender los accesorios a sus clientes, los que enviaba con un joven que se transportaba en moto, dado que las empresas conocidas de despacho colapsaron en ese momento.

A Gabriela también se le presentó otra oportunidad en tiempos de pandemia, participar en su primera feria de emprendedores del año denominada, Punto Circular, un evento de economía circular en la comuna de Providencia realizada el 17 de octubre y organizada por esa municipalidad, dado que desde el diez de agosto esa comuna pasaba de cuarentena a transición. Gala Gabriela debutaba y lo hizo acompañada por una amiga. La mujer se presentó con una mascarilla negra con estampado de estrellas doradas y su amiga con una de color blanco. Ambas adornaron la mesa con un mantel negro y sobre ella su colección denominada Gala Circular con aretes de colores de cuero reciclado con formas de hojas, alas y corazones. También había un espejo, un pequeño estante de madera que sostenía el logo con el nombre de la marca Gala Gabriela, lápices, libretas, bolsas ecológicas de papel kraft, celulares y una máquina para pagos con tarjetas.

En el confinamiento había varios pensamientos que angustiaban a Gabriela. Nunca pasó por su mente vivir lejos de su familia en medio de una pandemia. El 21 de noviembre estuvo en medio de una situación complicada. Cuando lavaba su cafetera de vidrio, quebró y se cortó su mano derecha y una pierna. Para su fortuna, Santiago había salido de cuarentena, lo cual le permitía recibir visita. Él la acompañó en ese momento. Gabriela llamó a un hospital donde le dijeron que le pondrían puntos, pero prefirió quedarse en casa hasta que sanara la herida por temor a tomar el riesgo de contagio por Covid-19. Esta situación le impidió trabajar por unos días y volvió a pensar en su soledad: ¿Qué pasaría si debía enfrentarse a una situación de salud más compleja?

“Fue un momento de mucho susto y entonces yo decía, así cómo fue esto, cómo hubiese sido que yo me enfermara, porque si yo me enfermo y duro una semana en una clínica, dos semanas en una clínica, quién me mantiene, me entiendes? Esos eran mis pensamientos, o cómo me regreso, yo veía de repente las filas de personas en la embajada de mi país pidiendo ayuda para regresar porque se quedaban en dos manos, entonces esas eran mis interrogantes, pero gracias a Dios, dicen que Dios no desampara a sus hijos y es verdad”.

Con los días, se recuperó y pudo volver a trabajar con sus manos. Se sintió acompañada y apoyada por los comentarios que le enviaban sus amigos en redes sociales, que a la fecha suman más de 19.000 seguidores en Instagram.

Pese al confinamiento y a las dificultades, su marca Gala Gabriela se ha mantenido a flote. Una de sus claves, según dice su creadora, es no parar. Comenta que le ha costado adquirir paciencia en medio de la pandemia, pero para hacer accesorios hay que tenerla. Y lo dice mientras sigue cosiendo un arete, trabajando con sus manos, a las cuales les agradece lo que le han brindado:

“Muchas gracias porque me han dado alegría, me han dado crecimiento, me han dado la capacidad de conocer gente, de cumplir sueños, de viajar, me han dado la posibilidad de darme a conocer, mis manos son maravillosas.